Resolvemos tus dudas
Preguntas frecuentes sobre la espuma de poliuretano
Todo lo que necesitas saber antes de aislar tu casa o tu nave. Y si te queda alguna duda, llámanos: te la resolvemos gratis.
¿Qué es la espuma de poliuretano proyectado?
Es un material aislante que se aplica en estado líquido y se expande formando una capa continua de celdas cerradas. Aísla del frío, el calor y el ruido, y sella cada hueco y grieta sin juntas.
¿Cuánto cuesta aislar con espuma de poliuretano?
Depende de los metros cuadrados, el tipo de espuma (celda abierta o cerrada), el espesor y la accesibilidad de la obra. En obras pequeñas se suele dar un precio cerrado. Lo mejor es pedir un presupuesto gratis: vemos la obra y te damos una estimación clara.
¿Cuánto dura la espuma de poliuretano?
Es muy duradera y puede durar décadas sin apenas mantenimiento. En exterior recomendamos protegerla con pintura de caucho para alargar su vida frente al sol y la intemperie.
¿Es segura para la salud?
Sí. Una vez curada es un material estable y seguro, apto para viviendas. La aplicación la realizan técnicos con equipo de protección; tras el curado no supone ningún riesgo.
¿Se puede aplicar en cualquier superficie?
Prácticamente en cualquiera: paredes y fachadas, techos y cubiertas (chapa, uralita o teja), cámaras de aire, medianeras… Se adhiere y se adapta a superficies irregulares.
¿Reduce el ruido del exterior?
Sí. Además del aislamiento térmico, la espuma de poliuretano aporta aislamiento acústico y reduce la transmisión de ruido de un espacio a otro.
¿Cómo se aplica y cuánto se tarda?
Se proyecta con un equipo especializado que rocía el material sobre la superficie. El tiempo depende de los metros a cubrir, pero muchas obras se resuelven en un solo día.
¿La espuma daña la estructura al expandirse?
No, si se aplica correctamente. La expansión es controlada: rellena y sella los espacios sin dañar la estructura del edificio.
¿Qué mantenimiento necesita?
En interior, prácticamente ninguno. En exterior, una capa de pintura de caucho la protege del sol y la lluvia y mantiene su rendimiento durante muchos más años.
¿Mejora la eficiencia energética de mi casa?
Sí. Al reducir las pérdidas de calor en invierno y la entrada de calor en verano, baja el consumo de calefacción y aire acondicionado, y con ello tu factura.
